PROBLEMAS de COMUNICACIÓN...
A veces tenemos graves problemas de comunicación, sobretodo por teléfono...Hace pocos días me llamó un señor con pinta de estar bebido y diciendo cosas incoherentes; el caso es que le presté atención, porqué curiosamente tanto el timbre de voz cómo el nombre era muy similar al de otro señor que conozco y que tengo un trato laboral exquisito...Me costó, pero al final colgué aliviada al comprender que a mi "señor" no le había atacado ningún "delirium tremens..."
Estando en una cabina telefónica, iba a descolgar el auricular y entonces sonó el teléfono; era una persona que se equivocaba...Igual que se equivocaba un señor que llamó una mañana a mi madre, con voz muy similar a mi padre y diciéndo...¡¡¡Qué haces, estoy esperando...!!! Mi madre se sonrojó y dió todo tipo de explicaciones...a un desconocido...
Mi padre fue incapaz de recordar bien nuestro teléfono; se confundia en el número final, y llamaba a una señora, que ya se conocían por el nombre y todo...En un viaje a Munich, Alemania, también la llamó para explicarle cómo había ido el vuelo; cosa que supongo alegró a la señora...En éste mismo viaje pasó una cosa bien curiosa; iban toda una delegación de empresa y les encabezaba el director comercial, que hablaba varios idiomas y tenía "mucho mundo"...En medio del alboroto y gentío que hay en una feria de muestras, se van a un restaurante y el director comercial, incapaz de conseguir mesa para toda la delegación...Mientras él se desgañitaba, el que lo consiguió en un instante, fué unos de los técnicos que era MUDO; encontró más personas mudas y con su lenguaje de signos, se entendieron a la perfección...
Y para acabar, lo arriesgado que puede ser dejar mensajes en contestadores...Estrenaba un termimal telefónico y aún no había estrenado el tema de mensajes. Así que lo abrí y me encontré un mensaje, que era de 10 días antes y me decía que... "vengo éste mediodía a comer con los niños y sobretodo ten la comida preparada, que después de 170 kilómetros, venimos muertos. Adiós..."
Siempre pienso en el chasco que se llevaron éste padre y los niños, cuándo se presentaron en casa, después del viaje y esperándo la comida...Y la persona del "mensaje", jurándo que no sabía ni qué venían...